En el Corán, las zonas más elevadas reciben más lluvia. Los escépticos afirman que quien escribió el Corán cometió un error; la altitud no está relacionada con la lluvia. Hoy en día, los científicos confirman el efecto orográfico: las montañas pueden provocar lluvia.
Y la parábola de aquellos que gastan sus riquezas buscando la aprobación de Alá y para fortalecer sus almas, es la de un jardín en un terreno elevado, si llueve mucho sobre él su cosecha se duplica y si no llueve mucho entonces hay rocío. Allah ve todo lo que hacéis
٢٦٥ وَمَثَلُ الَّذِينَ يُنْفِقُونَ أَمْوَالَهُمُ ابْتِغَاءَ مَرْضَاتِ اللَّهِ وَتَثْبِيتًا مِنْ أَنْفُسِهِمْ كَمَثَلِ جَنَّةٍ بِرَبْوَةٍ أَصَابَهَا وَابِلٌ فَآتَتْ أُكُلَهَا ضِعْفَيْنِ فَإِنْ لَمْ يُصِبْهَا وَابِلٌ فَطَلٌّ ۗ وَاللَّهُ بِمَا تَعْمَلُونَ بَصِيرٌ
«Rabua» (رَبْوَةٍ) significa terreno elevado. En este versículo, el terreno elevado recibe más lluvia, mientras que otros terrenos que no la reciben, reciben rocío. Hoy sabemos por qué el terreno elevado recibe más lluvia: se trata del efecto orográfico.
Best AI Website Maker